Donde hubo degradación, hoy crece esperanza: la misión del Ejército junto a CINCIA en Madre de Dios

En Madre de Dios, uno de los territorios más afectados por la minería y la degradación ambiental, existe un grupo de personas que ha asumido un compromiso más profundo con la Amazonía: el Ejército del Perú, y dentro de él, el Teniente Coronel de Infantería Mario Deza Quintanilla, quien lidera parte del trabajo de la Segunda Brigada de Protección de la Amazonía.

Su historia nace en la intersección entre la defensa militar y la restauración ecológica. Lo que comenzó como una misión para proteger el territorio se convirtió, gracias a la alianza con CINCIA, en una oportunidad para aprender a recuperar suelos degradados, restaurar áreas afectadas y devolverle vida al bosque.

El Teniente Coronel Deza fue uno de los oficiales que pasó por el programa de capacitación en restauración ecológica que CINCIA impulsa para fortalecer la protección ambiental desde el Estado.
En este proceso, él y sus soldados aprendieron a:

  • reconocer suelos degradados,
  • identificar especies nativas para reforestación,
  • aplicar biochar como insumo para mejorar la tierra
  • y utilizar herramientas técnicas para acelerar procesos de recuperación.

Pero lo que más transformó su perspectiva no fueron las técnicas, sino la convicción de que proteger la Amazonía no solo significa vigilarla, sino también sanarla.

Las Fuerzas Armadas comenzaron entonces a ver la restauración como una extensión de su misión. En cada plantón sembrado, en cada área recuperada, encontraron un nuevo sentido a la defensa del territorio: no solo evitar que el bosque desaparezca, sino ayudar a que vuelva a crecer.

El Teniente Coronel Mario Deza lo resume con claridad:
“Este trabajo nos cambia a nosotros… y cambia la vida de las comunidades que dependen del bosque.”

Hoy, gracias a esta cooperación interinstitucional, soldados de la Segunda Brigada de Protección de la Amazonía trabajan junto a CINCIA para recuperar áreas afectadas, acompañar procesos científicos y fortalecer la presencia del Estado en zonas vulnerables.
Lo que antes eran espacios degradados, ahora empiezan a mostrar signos de recuperación.

Este caso demuestra que cuando las instituciones públicas se abren al conocimiento científico, la restauración se vuelve posible y sostenible. Y que la Amazonía gana nuevos defensores: formados, comprometidos y preparados para liderar un futuro más verde.

El Ejército del Perú ya está sembrando vida en la Amazonía.
Tú también puedes ayudar a que esta restauración continúe.
¿Y si lo hacemos juntos?

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